Doña Ema llegò a las 7 de la mañana, me aplicò la inyecciòn y se fue; tambièn se llevò los ùltimos vestigios de dolor. Estoy como nueva; bueno, es una forma de decir, no estoy como nueva, pero como decìa el Negrito Fontova, “a pesar de todo, me siento bièn”, y a mi edad, es màs que suficiente. Por fìn salimos otra vez a pasear con las chicas, estaban muy inquietas, sobre todo Lauchita, no paraba de saltar como una loca frente a la puerta…El paseo no fue nada del otro mundo, todavìa tengo un poco de quiqui (para el que no es tan viejo como yo, antes, hace mucho tiempo se le decìa asì al miedo, realmente no se de donde viene…) Hoy estoy con las frases, y los dichos: “cuando una se quema con leche cuando ve una vaca llora…” No estoy dolorida pero cada vez que muevo la cintura, èsto es cada paso que doy…siento miedo de que vuelva el dolor; pero nò, no me duele…y, que se yo, es como una incomodidad; màs de “èsto” (la cabeza) como dice Doña Ema que de otra cosa…Nos fuimos despacito hasta la plaza y yo me sentè un rato largo mientras Lauchita corrìa por todos lados; Manchita, nò, en èse sentido ella es màs compañera, se quedò conmigo en la mesita; le puse un puñadito de alpiste y ella juega màs que come, y me mira para saber como me siento, yo le sonrìo para no preocuparla y ella se queda tranquila…
Aprovechando que la mañana està linda, me traje mis cuadernitos; los otros dìas les hablè de Jacinto y de Juliàn, los 2 con “J”…Tiene que haber algo con la “J” en mi vida, tratè de encontrarle algùn significado especial pero no tuve suerte…Juliàn, Josè y Jorge, todos con “J”, fueron las 3 ùnicas personas de las que me enamorè perdidamente. Con Juliàn y con el tango ya saben lo que pasò, casi 1 año me llevò superarlo, no olvidarlo porque yo no querìa olvidarlo, yo sòlo querìa que no me doliera tanto su recuerdo; si me pongo a pensar bièn, no fueron màs de 15 dìas los que estuvimos juntos. Que no quise olvidarlo lo puedo decir ahora, en aquellos dìas lleguè a odiarlo con tantas ganas que cada vez que el se metìa de prepo en mi cabeza, yo lo maldecìa como una condenada. Con los años, a menudo me he preguntado, como pudo ser que haya puesto tanta energìa en odiar a alguien, màs a alguien que yo reconocìa habìa amado desesperadamente…y, no lo sè, yo era muy jovencita, fue mi primer desengaño…y, que se yo…Como dice la canciòn de Julio Iglesias, “me olvidè de vivir”. Por casi 1 año, o màs de 1 año completo, 1 año perdido, sòlo acumulè odio y màs odio. Pero lo malo con el odio es que una tiende a desparramarlo, no se lo guarda, ni espera a que se disuelva sòlo; al menos en mi caso, no fue asì; e hice lo peor que se puede hacer, volquè mi odio y mi frustraciòn en quien no se lo merecìa…Pero aunque el costo fue muy alto, y realmente me arrepiento del daño que causè, lo que pasè me sirviò para agotar mi cuota de odio de un tiròn, un tiròn largo, de algo màs de 1 año…Ni siquiera las persecuciones contra el Peronismo despuès del Golpe de la Revoluciòn Fusiladora, me hicieron volver a èse odio destructivo…Ese año negro para mì fue 1949, mientras el mundo intentaba salir de las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, en la Argentina se consolidaba el Gobierno de Peròn y Evita; yo todavìa no pensaba mucho en la polìtica, aunque ya seguìa todo lo que Evita hiciera, pero era màs cholulismo que otra cosa. Yo puedo decir que la conocìa de antes, de cuando ella era actriz, sobre todo de radio; mientras hacìamos los deberes con mi hermana, todas las mañanas la escuchàbamos por Radio El Mundo, y, èso tiene que haber sido en el `41 ò `42, pero mamà ya la escuchaba de mucho antes, hasta recuerdo haber visto algunas tapas de revistas que nunca me voy a perdonar haber perdido, de Radiolandia, o Sintonìa, no estoy muy segura, sobre todo una, en colores que parecìa màs un dibujo que una fotografìa…
Ese año, el ‘49, tuve 3 vìctimas, me busquè a los màs vulnerables, a los que màs podìa dañar, y lo peor era que no reaccionaba, hasta que Javier, otra vez la “J” me salvò…Mi plan no era nada elaborado, es màs puedo decir que era demasiado elemental, pero letal; me dediquè a enamorar a pibes que tuviernan la misma edad que Juliàn cuando me dejò; yo era una piba muy linda, no me voy a hacer la modesta, y como todo el mundo sabe, si la mujer se lo propone, ellos caen como chorlitos; a los 2 primeros, pobres, los dejè arruinados, espero que haya sido por poco tiempo; la verdad es que despuès de Javier, despuès de que Javier me hizo ver la realidad, me arrepentì sinceramente. Espero que no los haya contagiado de mi odio que por èsos dìas era muy fuerte…A Javier lo tuve en la mira antes que a los otros 2 pero èl, estaba de novio con una, no amiga, con una conocida del barrio y no terminaba de decidirse; cuando me librè de la segunda vìctima ya no tenìa escrùpulos, querìa màs sangre, insistì tanto que al final se lo robè, aparte era muy lindo, pero yo sòlo veìa en èl a Juliàn y mis deseos de seguirle haciendo daño. En 6 meses ya tenìa todo listo, lo convencì para casarnos!; el tenìa unos ahorros y empezò a comprar algunas cosas para la casa, mi plan marchaba viento en popa, con los otros nunca habìa llegado tan lejos. Javier venìa a casa y a mamà le encantaba, raro en ella que siempre me espantaba los pretendientes, era un chico perfecto, parecìa no tener defectos; yo era su ùnico gran defecto. Cuando le dijimos a mamà que querìamos casarnos, hasta se alegrò, ella se habìa casado a los 15, y Javier le gustaba, que màs se puede pedir. Javier si bien no era rico, venìa de una familia de constructores que trabjaban mucho por la zona; “con èl no vas a pasar hambre nena…” me repetìa, pràctica, mi mamà; ella parecìa màs entusiasmada que yo, que lo que aparentaba yo; arreglò todo para casarnos en la Capilla de la Virgen Niña; cuando volvimos de hablar con el Padre, nos cruzamos a la plaza, y en èse ambiente bucòlico, durante los primeros dìas noviembre, le contè toda una historia que terminaba asì: “mirà Javier, no lo tomes a mal pero, no sos lo que yo esperaba, me enamorè de otro…” Lo que yo esperaba, era un ataque de ira como el de mi primera vìctima, o de llanto como el de la segunda, pero Javier, ni siquiera se inmutò, simplemente me mirò muy fijo a los ojos y me dijo: “yo entiendo porquè me hacès èsto…” y se fue…
Creo que ni un masazo en la cabeza me hubiera hecho reaccionar como èsas pocas palabras…Me larguè a llorar desesperadamente, tanto, que al rato, hasta vino el policìa de la esquina; y fue, precisamente Doña Ema, que casualmente pasaba quien finalmente me llevo hasta casa, y fue tambièn quien me hizo las primeras curaciones…Intentè hablar con Javier pero la madre me pidiò que me fuera sin siquiera abrir la puerta. Casi despuès de 20 años (que es mentira que no son nada, los tangos a veces tambièn, fallan) nos encontramos de casualidad, estaba màs gordo y con menos pelo, iba con 3 de sus 5 hijos, con las 3 nenas; el me reconociò: “como estàs?” me dijo con èsa carita de nene bueno que nunca perdiò y, amablemente me presentò a las hijas…
Jueves 24 de enero de 2008: Acuario /Año del Chancho
Santoral: San Francisco de Sales
Nacimientos: 1928, Michel Serrault; 1941, Neil Diamond; 1961, Natassja Kinski
Dìa: 1984, se comercializa la primera computadora Apple Mackintosh
Clima: templado, seminublado, ventoso 27ºC