Hace unos pocos dìas abriò la puerta sin golpear, como suele hacer, y sin siquiera sentarse me dijo,
-Nene…tenès que ayudarme…-
-Y…bueno…-
Mi tìa, la soltera es asì; con asì quiero decir exactamente èso, asì, impredecible, decidida, revoltosa; es un adjetivo que no se porquè me parece antiguo, bueno ella es una persona mayor, ademàs creo que la describe bastante bièn.
Mi tìa, la soltera siempre fue soltera, y tìa; a veces, confieso, me cansa un poco; no, mejor, me agota, sì, èsa es la palabra justa, me recontraembola…
Mi tìa, la soltera acaba de cumplir 77 años hace tan sòlo 2 dìas, el 29 de Noviembre; si los càlculos no me fallan, es del ‘30, como la canciòn de Marìa Elena Walsh. Sagitario y Caballo en el horóscopo chino; està un poco loca, hay que reconocerlo, pero tiene una lucidez que, a veces a me abruma, me sorprende, y reconozco avergonzado que, en ocasiones, tambièn despierta en mì, una dosis moderada de envidia malsana.
-Quiero un diario…-
-Està bièn…espèreme un rato que lo voy a buscar…no lo quiere leer d…-
-Escribir!!! (interrumpiendo)…quiero escribir mi diario!!!-
-Ahhh…-
-Y…que hacemos nene, ME AYUDAS?-
El “ME AYUDAS?” no es un pedido de auxilio encriptado, es una amable imposición con letra mayùscula…Se que toda resistencia es inútil, ahorro tiempo.
-ME AYUDAS?-
-Pero tìa, sì usted sabè que siempre termino ayudàndola, pèro a su…(estuve a punto de pronunciar aquello que no debo pronunciar: EDAD!!!) …ma…mos que es…difícil-
-Què?…que decìs, que no puedo?, yo sè lo que hacès todo el santo dìa con la maquinita, yo no puedo?…decìmelo, no me ofendo-
La vieja me conoce “al dedillo” como dice ella; detectò un dejo de fastidio en mis palabras, ella hubiera preferido un simple “Sì!!!” entusiasmado.
-Pero tìa, usted sabe que soy su sobrino preferido…-
-Sì, el ùnico- Es un viejo chiste que ya no me hace gracia pèro que ambos sabemos, sella toda incipiente discusión; la ganadora, por supuesto: mi tìa, la soltera.
Mi tìa, la soltera, como la mayorìa de los antepasados de los argentinos no descendiò del barco; segùn ella, es la tercera generaciòn en el paìs. Al parecer todo arrancò con una vasca francesa arribada a fines del Siglo XIX; es una deuda pendiente, algún dìa tengo que escarbar un poco por allì…
Mi tìa, la soltera heredò sin duda alguna la fuerza, la perseverancia y la tozudez del pueblo vasco, y del caballo chino. Que vieja cabeza dura!!!, cuando algo se le mete en la saviola, no hay quien la pare…
-Yo te escribo en el Word, y vòs me lo pasàs, con èso no me meto…-
Si alguna vez me han leìdo, ya lo sabràn, sinò, se los comunico ahora; “èso” es el Blog; suelo apelar a su sentido comùn, o a su ironía cuando comento la actualidad polìtica local, le divierte que la mencione, a veces, es ella la que me sugiere algún tema, sobre todo si tiene que ver con su magra jubilación, o con “èsa”; “èsa no es peronista, ni el pingüino, ni el Turco…”. Mi tìa sì, “peronista de la primera hora, en serio!!!” Estoy seguro que sobre su peronismo, ella volverà en algún momento, no se lo va a perder!!!…Retomo, hace poco màs de 7 meses se anotò en un cursito de computación en el centro de jubilados del barrio; como se llama?: “Evita Pueblo”, por supuesto. La mayorìa de los abuelos fueron abandonando, ella, nò; a ella la abandonò las profesora…
-Comprenda abuela, no podemos pagarle para que la atienda nada màs que a usted, sea buenita; no tenemos la culpa si a nadie le interesa…y, sì, tiene razòn, nos equivocamos; todos nos equivocamos alguna vez-
Corolario: yo fuì su profesora.
A pesar de que empezò de cero, de la edad (èsto no lo lee, espero; es una obsesiòn la que tiene con la edad, como Mirtha Legrand, a la que admira incondicionalmente…), y de mi falta de tiempo para enseñarle, aprendiò muy ràpido; lo elemental, por supuesto. Sobre todo el tiempo fue, es un problema complicado, al menos para mi salud; cuando vengo hecho mierda a la una de la mañana con la cama en la cabeza, se me aparece, por supuesto sin golpear…
-Nene…perdonà, no tenès que llegar tan tarde, ya comiste?…bueno, para copiar…No, no, con el teclado, vos sabès que para mì es màs fácil, soy egresada con medalla de oro de la Pitman, ya te lo dije no?…ahì aprendì a escribir con todos los dedos sin mirar el teclado…me gusta màs el teclado que los dibujitos-
Mi tìa, la soltera, a menudo se pone melodramàtica, prepara la escena como si se tratara de una vieja pelìcula en blanco y negro; a veces sospecho que repite algùn parlamento de las cintas de Mirtha Legrand…
-Tenès que prometerme una cosa (pausa…retoma el aire) por favor te lo pido (otra pausa…como si de mi respuesta dependiera el futuro de la humanidad) me tenès que prometer que no me vas a cambiar nada, pero nada de nada, menos si hablo de vos (me mira fijo a los ojos como para arrancarme un sì inevitable)
-…s..i…si, claro-
-Bueno, hasta mañana…-
Mi tìa, la soltera no es una intelectual en el sentido clàsico de la palabra, aunque su experiencia laboral (trabajò 35 años en un Estudio de Abogacìa como repite cada vez que tiene la oportunidad) su formaciòn autodidacta y sus inquietudes, harìan sonrojar a màs de un erudito de cafè, muchos de los cuales engrosan las filas de la dirigencia nacional, de todas las èpocas y con todos los gobiernos.
Mi tìa, la soltera no es como la del tango, ella sì tuvo novio, varios novios. No son cosas que se le preguntan a una tìa, menos a una tìa soltera, pero estoy convencido de que la virginidad la abandonò mucho antes de lo habitual para su època; la vieja siempre fue de armas tomar!!! Que carajo. No me la imagino sumisa ni dejàndole las riendas a otro. Cuando le insinùo algo al respecto, me divierte el tema, ella, tan verborràgica siempre, sòlo se limita a sonreir con la inocente malicia de una piba de 15 años. De lo que sì estoy seguro, ella lo menciona a menudo, es que fue una decisiòn suya la de no casarse; yo, repito, le creo…
-De una cosa me arrepiento, no me atrevì a tener un hijo sòla…(es el ùnico tema que, a veces, le ensombrece el alma), pero como dice el refràn…”a quien Dios no le dà hijos, el diablo le dà sobrinos!”- El humor suele rescatarnos de las peores cosas. Yo, me alivia pensarlo y en èso soy egoìsta, prefiero ver en su humor una dulce y apacible melancolìa, nunca tristeza.
Hace tiempo que no hago una mierda, que no hago fulbito, como lo extraño!; la veo crecer indolente y perseverante, la trato de esconder, aunque me apriete le agreguè un agujero màs al cinturòn, sin exagerar, casi pegado al ùltimo; pero ya estoy decidido, como mi tìa, la soltera, tengo que subirme a sus ganas, la zapan ya es innegociable, tiene que desaparecer, no hay tutìa…
-Mi querida tìa, el Lunes, el Lunes 3 empezamos, con mi panza y con su Diario…-