El Diario de mi Tìa, la SOLTERA 134

Y yo sigo igual, con la bronquitis y con el tango a cuestas; por èstos dìas en los que estoy obligada a permanecer en reposo se me ha dado por recordar viejos tangos. Las letras de tango, son hermosas; bueno, claro, no voy a caer en el lugar comùn de decir que todo es maravilloso, pero, la gran mayorìa podrìa subsistir sin la mùsica inclusive…

Yo, generalmente en la radio, suelo escuchar de todo un poco; pero no se porquè me ha atrapado una onda (como dirìa Sebas) tanguera, no muevo el dial de la “2×4″; hasta he escuchado algùn tango que no sabìa que existiera…como por ejemplo, La Guitarrera de San Nicolàs, de Enrique Maciel y Hèctor Pedro blomberg :

Guitarrera, guardé tu guitarra
porque nadie sus cuerdas jamás
pulsará como tu las pulsabas
en las noches de San Nicolás.

¿Dónde están tus cielitos de sangre?
¿Dónde están tus vidalas de amor?
¿Dónde está la canción que cantabas
en los tiempos del Restaurador?

Tu también te llamabas Camila,
como aquella que amó hasta morir;
bajo el sauce de Santos Lugares
tu guitarra volcó su gemir.
En los patios que amó el jazminero
y que no te olvidaron jamás,
te escuchaban llorando los hombres,
guitarrera de San Nicolás.

Porque tu les cantabas de amores
en las noches del Restaurador,
y también, al oír tu guitarra,
las porteñas lloraban de amor.
Un jazmín floreció en tus cabellos,
y al cantar tu postrera canción
de rodillas cayó la Mazorca,
de Cuitiño sangró el corazón.

¡Ah, qué noche tan triste en el barrio
donde nunca volviste a cantar!
Todo el mundo lloraba en los patios
y el jazmín se empezó a marchitar.
Cintas rojas y flores de sangre
para que no te olviden jamás
coloqué en tu guitarra dormida,
guitarrera de San Nicolás.

Martes 15 de abril de 2008: Aries / Año de la Rata (y la Perra)

Santoral: San Ezequiel

Nacimientos: 1452, Leonerdo Da Vinci; 1843, Henry James; 1919, Alberto Breccia

Dìa: 1912, Hundimiento del RMS Titanic

Clima: frìo, despejado, templado por la tarde, 19ºC

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