100 dìas de PROGRESISMO FASHION
La SeñoraK ya puede descansar tranquila, la Gloria y el Reconocimiento de la Historia la han alcanzado; el Diario Inglès The Guardian, la ha incluìdo entre los 10 LIDERS MUNDIALES MAS FASHION Y SUPERPRODUCIDOS DEL PLANETA. La Pizza y el Champagne y todo el Lujo Ostentoso del Menemismo durante los denostados `90 parece haber regresado en las cuidadas manos de la siempre impecable Presidenta de todos los Argentinos.
Entre sus Camaradas de Frivolidad se encuentran: el inefable, tambièn progre y amante de la extravagancia, el distinguido Presidente Bolivariano, Hugo Chàvez, el actual modelo exclusivo de Louis Vuitton, Mijail gorbachov, el Pomposo Mini Napoleòn, Nicolàs Sarkozy, el ruso Medvedev, el multimillonario revolucionario libio Muammar Gaddafi, el extravagante presidente de la Repùblica Centroafreicana, Jean-Bédel Bokassa, el genocida texano, George W. Bush, el Sultán de Brunei, Hassanal Bolkiah y la Reina Isabel II, soberana de Inglaterra.
La REINA DEL BOTOX, como injustamente la llama el diario inglès, tuvo un nuevo desliz, sòlo atribuible a su inclaudicable sed de Vedettismo Progre; el 13 de marzo pasado, mientras visitaba la Provincia de Salta, se le acercò un hombre alto y bièn parecido como dirìa mi tìa, la Soltera: “Señora tengo un regalo para usted” ; como en las pelìculas ella lo mirò y tiernamente preguntò: “¿Qué es esto?”, el jòven decidido contestò: “Es una esmeralda, señora. Me llamo Carlos Sampedro”; Kristina, ni lerda ni perezosa como dirìa Josè Marìa Muñoz, tomò la piedra preciosa (valuada en màs de U$S 5.000) y la aceptò halagada: “Bueno, muchas gracias, muchas gracias”. Seguramente no lo sabìa, es que èsas cosas suelen escapàrseles a las Estadistas de la talla de la Señora Kristina, pero con el sòlo hecho de aceptar tan esplèndido obsequio, estaba violando flagrantemente la Ley Nº 25188 de Etica Pùblica en su Art 18, CAPlTULO VI Régimen de obsequios a funcionarios públicos: “Los funcionarios públicos no podrán recibir regalos, obsequios o donaciones, sean de cosas, servicios o bienes, con motivo o en ocasión del desempeño de sus funciones. En el caso de que los obsequios sean de cortesía o de costumbre diplomática la autoridad de aplicación reglamentará su registración y en qué casos y cómo deberán ser incorporados al patrimonio del Estado, para ser destinados a fines de salud, acción social y educación o al patrimonio histórico-cultural si correspondiere”
Algùn distraìdo podrìa afirmar que este episodio es una insignificancia al lado de, por ejemplo, los escàndalos de Skanska, las Valijas Bolivarianas o los Subsidios indiscriminados sin control alguno, y puede que tenga razòn; pero ratifica una tendencia preocupante; un total desinterès por la Cosa Pùblica como instrumento de transformaciòn; en cambio cada dìa, màs indicios nos llevarìan a pensar que para el Kirchnerismo, lo Pùblico parece ser el Botìn de Guerra que acrecienta las Arcas Progre de la Famiglia Gobernante…Pero no importa, en su refugio de El Calafate, frente el imponente Glaciar Perito Moreno, mientras descansa pensando en la grandeza de la Naciòn toda, Kristina no para de releer el ejemplar de The Guardian munida de un diccionario bilingue y un resaltador amarillo que nunca la abandonan…Mira el Glaciar en todo su magnificencia y exclama para sì: “he llegado…”