Los Hijos de Marechal (X)
LIBRO de LISANDRO
PRIMERA PARTE, El VERANO
Capìtulo I, Invisible
“Camino sobre espejos que repiten mi imagen destrozada,
piso dìas, instantes caminados, piso los pensamientos de mi sombra,
piso mi sombra en busca de un instante”
Octavio Paz
Jueves 11 de Noviembre de 1999
Suspirò sin fuerzas, me mirò fijamente, creì adivinar cierta tènue sonrisa, cerrò los pàrpados, y simplemente, se dejò llevar…
Sin enfermeras, sin mèdicos, sòlos a no ser por la presencia de algùn punga curioso de paso asomàndose inocentemente por la cortina que a modo de puerta presidìa la casilla. Muriò aquì porque asì estaba decidido, porque ella asì lo habìa querido. No tuve en èse instante làgrimas para llorarla. Me parè, la vì, tomè distancia para abarcar todo su cuerpo, la observè detenidamente hasta comprender que con ella, yo comenzaba a desandar los ùltimos tramos del camino, intentè llervarme en la memoria renuente cada gramo de carne vacìa, cada gota de sudor seca, cada pelo, cada hueco, cada mueca apagada…Corrì la cortina, busquè el cielo estrellado, me alcè con la mirada por encima de la Villa (01) dormida, me cobijè en la inmensidad de la noche, sin tiempo, sin razòn, inmisericorde…Me fuì.
Busquè a Jacinto, le paguè lo acordado y caminè sin ganas entre las vìas y los fondos de las casitas amontonadas, monòtonas sombras negrogrises multiformes y cansadas. A mi derecha, detràs de los rieles y los alambrados, una realidad, la ciudad que nunca duerme, brillantemente iluminada, donde nadie puede ser infelìz, aùn a su pesar; a mi izquierda, otra realidad, la ciudad oculta a la vista de todos, una ciudad vergonzante, enquistada en el corazòn de la orgullosa Reina del Plata (02) donde nadie puede siquiera intentar la parodia de la felicidad. Alejàndome, hice equilibrio en la frontera, caminando entre ambas, sintièndome ajeno a las dos.
Rumbo al destierro escuchè como una letanìa lastimera, una voz àspera y artificialmente empalagosa de algùn ignoto locutor que ya habìa vendido su dulce acento provinciano a cambio de la promesa de efìmeras glorias que nunca terminaràn por alumbrar, vociferando desde una radio mal sontonizada, las mismas noticias condensadas en la madrugada, oìdas ya tantas veces…No me buscan…pensè sin inmutarme con cierto alivio inconducente; nadie en su sano juicio podrìa malgastar su tiempo en buscarme…Me crucè con tres putas resignadas cargando las urgrencias reiteradas de los ùltimos deshauciados…Vì sin interès a una piba de mediana edad yendo a laburar de sierva. Entendì sin animarme a compartir, la bronca de cinco obreros con sus bolsitos marchando hacia alguna obra a jugarse la vida por unos pocos pesos…Pasè bajo la autopista asentada en brutales pilares de hormigòn siempre gris, hincados entre las precarias casillas que los abrazan sin convicciòn; no pasò ningùn coche.
Dejè atràs la somnolienta tierra de la Villa, pisè el asfalto falsamente tibio del mundo oficial. Caminè por las veredas eternamente sucias frente a los enormes edificios de las tres terminales de ferrocarril (03) flanqueadas por gran cantidad de puestos de venta ambulante de contrabando todavìa ocultos bajo trozos encubridores de plàstico negro mal cortado. Obedientemente esperè la apariciòn del hombrecito blanco invitàndome a cruzar la senda peatonal desdibujada, observè mecànicamente, por costumbre, a ambos lados, esperè sin apuro el paso de un colectivo rezagado abusando de la inconstante neutralidad del amarillo. La avenida quedò atràs, y con ella gran parte de mi vida. Las campanadas del reloj de la torre (04) anunciaron la hora, escuchè, no mirè, subì por una de las escalinatas que abrazan el monumento por los caìdos en Malvinas (05), busquè un banco vacìo; todos estaban vacìos. Detràs del Kavanagh (06), colàndose entre los àrboles, la luz que nacìa, me encandilò. Me sentè, llorè…
Necesito del tiempo, la mañama avanza sin sentido, la vida se desgrana sin sentido, arrastro el cansancio de màs de veinte años de bùsqueda, estoy tan abrumado…por Elisa, por Damiàn, por mì…Dejè el banco, y las làgrimas, deambulè en busca de sombra, elegì otro banco, el que bordea al gomerombù gigante y a otro màs chico…
Desde aquì, por encima del caño curvo que sostiene las hamacas y debajo de las hojas del gomerombù que me protejen del calor ya intenso de la media mañana, puedo ver el tiempo materializado, necesito de èse tiempo al que ignorè y despreciè por tantos años…La torre me muestra el reloj imperativo, redondo, blanco en el fondo, de impecables nùmeros romanos negros; faltan, ahora, exactamente tres minutos para las doce del mediodìa, en èste instante, exactamente a tres minutos para las doce del mediodìa, me adueño sin remordimientos del tiempo, en èste instante, exactamente, a tres minutos para las doce del mediodìa, decidì habitar la tierra de la desolaciòn; adoptè la resignaciòn, renunciè a la lucha y me abandonè a la plaza…
Elisa vive en mì, Damiàn ya estaba, los dos me acompañan en el antepenùltimo escalòn previo al descenso pòstumo.
El abandono comenzò a acentuarse cuando arrastrè a Elisa a seguirme en mi obsesiòn por encontrar al Capitàn. A mi abandono siguiò el forzado de ella. Juntos emprendimos la huìda hacia adelante en busca de respuestas que intuìamos no alcanzarìan…Elisa, sin proponèrselo, màs tarde, tambièn me abandonò.
Al atardecer tirè los documentos en uno de los tachos de plàstico azul, conservè la credencial del Incucai (07). Me deshice de las tarjetas, de todo lo que llevaba encima. Sòlo conservo una mochila color caqui de la Guerra Civil Española (0
donde me empecinè en acumular el material con que muchas de nuestras vivencias estàn hechas; aleatoriamente me servirà de almohada. Me quedè, ademàs, con un billete de diez pesos y noventa centavos en monedas. Borrè mi identidad. Comenzè la cuenta regresiva…
La primera noche es la màs difìcil. Sabìa que si me quedaba èsa noche ya no tendrìa fuerzas para intentar el retorno…Ya habìa pasado por algo similar una vez, fue en Liniers, durante cuatro dìas que culminaron en la celebraciòn del aniversario del Patrono del Trabajo (09); en èsa ocasiòn me rescatò una puta a la que herèticamente santifiquè…
El clima càlido de Noviembre me ayudò a romper con todo. Odio el frìo, en Invierno, quizàs, no me hubiera atrevido. En pocos dìas cumplo 45 años.
En Diciembre asumirá Fernando de la Rúa la Presidencia de la Nación. Se va Carlitos. Para muchos es un alivio…para otros tantos, Fernandito, un incógnita.
Estoy con lo puesto, un jean gastado, una remera gris de cuello redondo y manga corta, zapatillas. No tengo reloj, hace tiempo que no uso reloj, el de la Torre es suficiente.
La noche está en calma, yo nó. Me siento incómodo, intento dormir sobre un banco de madera, sigo con uno de piedra…el pasto. Duermo sobre el pasto.
Con el monótono transcurrir de los primeros dias, fui aprendiendo, por necesidad, las más sofisticadas técnicas de supervivencia urbana, encontrar el lugar más adecuado para dormir sin ser molestado, sigo prefiriendo el pasto, el arte de buscar comida en las bolsas de residuos sobre la peatonal, el McDonald´s de Florida (10) a metros de la plaza es el mejor proveedor, tiene basura de mejor calidad que Burger King y más abundante, en ocasiones, quizá por remordimiento del viejo Mc, tiran panes enteros, hamburguesas mal cocidas enteras, restos respetables de McPollo, ensaladas a medio comer, vasos con tapas plásticas y pajitas corrugadas que permiten ángulos de 90° con hielo picado en el interior, rescatados justo antes del paso al estado líquido. Se chupan con la esperanza de descubrir alguna gota dulzona, en especial los pibes creen adivinar cierto sabor a Coca Cola aguada.
Los pocos pesos que hago mendigando, los invierto en bebida, generalmente cerveza. Lo suficiente como para embotarme sin llegar a la borrachera…denme tiempo, recién empiezo. Todo llega, con perseverancia todo llega…
Todavía no crucé una sóla palabra con nadie. He caído, o me he sumergido por propia voluntad, en una especie de autoautismo impuesto como castigo o como coraza protectora. La relación más cercana que entablé con un ser humano, fue con Rintintrucho. Los perros de la plaza, repiten los tics de sus hermanos mayores humanos. Los rebaños de perros que arrastran a los cuidadores, están formados en su gran mayoría por animales de raza, Terrier, Dálmata, Dogo, Husky Siberiano…En el extremo inferior de la pirámide deambulan los indocumentados, mestizos y callejeros, sarnosos y parasitados. Entre éstos últimos, hay uno muy particular, es una cruza rara de pastor alemán con no se que otra cosa…Insiste en quedarse conmigo, tal vez vea a un semejante. Es muy arisco con los otros pordioseros. Yo soy novato en éste ramo. Tal vez él también. Nos respetamos mutuamente. Soy aprendíz en la Universidad de la Calle…curso el CBC (11) de los cirujas, soy un proyecto mal parido de pordiosero que ni siquiera se permite invocar a Dios sin sentir culpa. Secretamente le elegí un nombre…no estoy en mi período más creativo, es casi casi…más o menos, parecido al de la televisión de mi infancia, pero argentino. Rintintrucho nunca usa su nombre prestado porque nunca lo llamo; si quiere y está de humor duerme a mi lado. Si está stressado se autoexilia por un tiempo, no viene. Yo nunca lo llamo, pero se llama Rintintrucho…
El reloj me muestra las horas en interminable y monótona sucesión, las separo en dìas, trato de averiguar, generalmente por los restos de algùn diario, el dìa exacto, no sè si lo logro…Hace mucho calor, el crepúsculo modera el agobio. Llegan tres pibes con sus respectivas bolsitas…aspiran, tienen la mirada perdida, ninguno supera los diez años, ninguno tiene posibilidades de llegar a los quince entero, en otra época me hubiera acercado, los habría llevado a algún refugio. Se sientan los tres juntos, como protegiéndose unos a otros, por simple contacto, en uno de los dos bancos de piedra frente al gomerombú más grande al lado del chico. Aunque conocen la plaza están perdidos, pasa el cochecito eléctrico de la policía N° 6973, color azulceleste policía. No le dan pelota a los pibitos, tal vez sea mejor así, no intentan nada, ni ayuda, ni indiferencia…Los tres pibes juntos cambian de banco, los veo como tantos otros, los veo pero no miro, han alcanzado el grado de invisibilidad, la gente pasa sin mirarlos, sin detenerse, están allí para no ser mirados, que importa tres entre cientos, que importa tres entre miles…al rato se van a mendigar a la estación, bajan la loma, caminan sobre el pasto que parecen no tocar, cruzan la avenida, se mezclan entre la gente que no los nota, se suman a otros tantos, bajan quince de los trenes, salen diecinueve de la boca del subterráneo, muchos más los esperan en el Hall Central de Retiro, forman manadas, jaurías silenciosas dopadas sin rumbo, cientos de miles de bolsitas son aspiradas al unísono, una gran convención de aspiradores patrocinada por PoxiRan (12).
Que importan unos cientos entre miles, que importan unos miles entre cientos de miles; si son invisibles, si no los miramos, si no existen que importan tres, uno, tan sólo uno?, estadísticamente irrelevante, por debajo del error de muestreo. Aleluya!!! no existen. Subimos al tren sin remordimiento, llegamos a casa sin remordimiento, miramos a nuestros hijos y agradecemos al Señor, sin remordimiento, que no tengan la necesidad de vagar entre nosotros sin ser mirados. Horario de protección al menor, felices y sin remordimientos los mandamos a la cama para que mañana podamos madrugar sin remordimientos!!!…miramos un poco de TV, CNN en español (13), vemos a los chicos huérfanos de Kosovo, a los chicos famélicos de Etiopía, lagrimeamos, moderadamente, por los chicos huérfanos de Kosovo; realmente y con profundo pesar dejamos escapar otra làgrima…”alcanzáme otra milanesa vieja…” por los chicos famélicos, “más papas fritas…” de Etiopía. Zaping, Gol de Boca!!! “que boludo!!!, me estaba perdiendo el partido” el mundo gira igual; lágrimasonrisas, que podemos hacer? “nada” paciencia la vida es así. Mañana cuando arribemos nuevamente al Hall Central de Retiro volveremos a pasar sin mirar, a correr sin detenernos, gol de Bocaaaa!!! repiten los televisores en el andén, zaping, el Ministro agradece a la población el esfuerzo por el último y más progresista ajuste transitorio, zaping, gol de Boc…zaping, el Presidente agradece al Ministro por su patriotismo y coraje demostrado al tomar las medidas del último, ésta vez sí, y más progresista ajus…zaping, gol de B…zaping, MinistroPresidenteBocGolZapi…
Uno de los pibes dejó tirada la bolsita, es rosa, el pegamento casi seco se empecina en pegotear infinitos pliegues, la levanto del suelo y aspiro…con calma, me siento al pie de la palmera y aspiro…recuesto la cabeza en el tronco y aspiro…lentamente aspiro una y otra vez…Como quién se deshilacha me voy desdibujando, una pierna primero, la otra, el torso, los brazos, las manos…se acerca un perro, levanta la pata, me mea…Soy invisible…
(01) Villa: Villa Miseria o Villa de Emergencia, asentamiento precario e informal de grupos de personas, generalmente cercanos o dentro de las ciudades màs populosas donde las condiciones de vida son paupèrrimas; en èste caso en particular se hace referencia a la Villa 31 en Retiro, Ciudad de Buenos Aires. Tales asentamientos reciben diversos nombres en distintos paìses: Favela en Brasil, Barrio de Chavolas en España, Poblaciòn Callampa en Chile, Ciudad Perdida en Mèxico, Cantegrill en Uruguay.
(02) Reina del Plata: Uno de los tantos apelativos de la Ciudad de Buenos Aires, originado en la letra del Tango Buenos Aires (1923), letra de Manuel Romero y mùsica de Manuel Jovès: “…Buenos Aires, la reina del Plata / Buenos Aires, mi tierra querida, / escuchà, mi canciòn, / que con ella va mi vida…”
(03) Terminales de Ferrocarril: Tres edificios cabezera de las Lìneas Mitre (inaugurada en 1915), Belgrano y San Martìn. Al conjunto de lo conoce como Estaciòn Retiro.
(04) Torre de los Ingleses: Inaugurada en 1916 en ocasiòn de los festejos del centenario de la Independencia. Fue donada a la repùblica por los residentes ingleses. El nombre oficial es el de Torre Monumental, ubicada en el centro de la Plaza Britania, contigua a Plaza San Martìn.
(05) Monumento a los Caìdos en Malvinas: En conmemoraciòn de los soldados argentinos muertos durante la Guerra de las Malvinas contra Inglaterra en 1982. Ubicado en la Plaza San Martìn sobre la Avda. del Libertador. Hemiciclo que alberga 25 placas de màrmol negro con 649 nombres.
(06) Kavanagh: Edificio inaugurado en 1936, en su època elmàs alto del mundo construìdo en hormigòn armado. Ubicado en la calle Florida 1065, sobre Plaza San Martìn.
(07) Incucai: Instituto Nacional Centro Unico Coordinador de Ablaciòn e Implantes.
(0
Guerra Civil Española: Conflicto fraticida español llevado a cabo entre los años 1936 y 1939.
(09) San Cayetano: referencia a la celebraciòn popular catòlica en el Santuario homònimo del Barrio de Liniers en el Oeste de la Ciudad de Buenos Aires.
(10) Calle Florida: la peatonal màs famosa y popular de la Ciudad de Buenos Aires; en su tramo exclisivamente peatonal se extiende desde la Avda. Rivadavia hasta Plaza San Martìn. Desde 1913, algunos tramos son exclusivos para transeùntes; recièn en 1971 se modifica el solado eliminando los cordones y agregando mobiliario urbano.
(11) CBC: Ciclo Bàsico Comùn, curso de nivelaciòn para ingresar a las distintas carreras dictadas en la Universidad Nacional de Buenos Aires.
(12) Poxi-ran: Marca de pegamento de contacto utilizado para la uniòn de materiales flexibles. Actualmente fabricado sin tolueno; sustancia adictiva, entre muchas otras, aspirada, en general, por los chicos de la calle, que significa el primer paso hacia tòxicos màs peligrosos.
(13) CNN en español: Cadena de noticias norteamericana para el pùblico de habla hispana.